Qué es la contaminación cruzada y cómo evitarla

La contaminación cruzada consiste en el traspaso de microbios perjudiciales de unos alimentos a otros. Esto se pude dar en los productos congelados, cuando los descongelamos.

Los alimentos que contienen estos patógenos están contaminados y pueden infectar a los que no lo están tanto de forma directa como indirecta.

Consumir estos alimentos infectados produce una intoxicación alimentaria, que causa vómitos y diarreas cuando estos microorganismos expulsan sustancias tóxicas en los alimentos.

Los efectos que producen en las personas dependen de la edad y la salud de esta entre otros factores.

Una correcta cocción de los alimentos elimina todas las bacterias, pero el problema está cuando los microbios que están en alimentos crudos pasan a alimentos que no necesitan cocinarse para ser consumidos, como pueden ser el queso, una ensalada, un sándwich, o platos ya listos.

¿Cómo se pueden contaminar estos platos? Muy fácil. ¿Quién no ha metido una ensaladilla rusa, un gazpacho o cualquier alimento que se toma frío en el congelador? Pues si lo metes tal cual, sin taparlo y le gotean líquidos de carnes o pescados crudos, pueden contaminarse.

Formas de transmisión de las bacterias entre los alimentos

Además de la ya mencionada, existen otras maneras de posible aparición de contaminación cruzada:

  • No lavarse las manos después de haber manipulado alimentos contaminados.
  • A través del uso de utensilios que están contaminados.
  • Al poner los alimentos en contacto con una superficie que ha sido contaminada, como una tabla para cortar.eurofrits

Cómo evitar la contaminación cruzada

Desde Eurofrits te damos algunos consejos para evitar consumir alimentos contaminados:

  • Lavándose las manos antes de cocinar y después de manejar alimentos crudos.
  • No cocinar cuando estás enfermo o tienes una infección en la piel.
  • Guardar los alimentos crudos separados de los que ya están listos para comer.
  • Usar distintos utensilios para cocinar alimentos crudos y cocinados.
  • Descongelar los alimentos de manera correcta para que no aparezcan posibles bacterias.
  • Mantener limpios las superficies de la cocina y utensilios. Limpiarlos con agua y detergentes de vez en cuando.
Anuncios